El Espinal Tolima tiene 75.375 habitantes en el casco urbano y rural, es la segunda ciudad más importante del Tolima, pero al igual que varias regiones del país, afronta problemas de corrupción, desempleo, educación y de servicios públicos. Nada raro en un país en el que abundan los gobernantes corruptos.

El Espinal esta ubicado a tres horas de Bogota y a una hora de la capital del Tolima, para viajar desde Bogotá al municipio hay que recorrer 245 kilómetros y, se necesita solo de 15 mil pesos en caso de viajar en transporte público. El clima del municipio lo hace convertirse fácilmente en un destino turístico, los espinalunos son gente muy cordial y tienen fama de hacer la mejor lechona y la mejor avena del país. Este municipio es uno de los productores más importantes de arroz, sorgo y algodón a demás en zonas aledañas pasan importantes corrientes de agua como el río Magdalena.

A pesar de tantas ventajas climáticas, agrónomas y geográficas, el Espinal en el transcurso del tiempo ha sido una evidente victima de la corrupción, de los manejos irregulares de los recursos gubernamentales y problemas sociales. A un así, alguien que visita la ciudad no se percata de los problemas que sus habitantes han tenido que afrontar en el transcurso de los años, por que allí la gente se acostumbro a vivir con sus problemas.

En Busca de Una Oportunidad de Empleo.

Cuando alguien llega a este municipio, parece que fuera un maíz al que varias palomas aterrizan para comérselo, son muchos los vendedores ambulantes que buscan en los viajeros que visitan la ciudad poder vender sus productos como pinchos de carne recalentados, mandarinadas hechas con agua cruda, pasteles de pollo que irritarían el sistema digestivo de quien es susceptible a los condimentos y unas achiras que saben a viejo.

“En que mas voy a trabajar si para cualquier puestico piden que uno sea bachiller, además acá no hay en que mas trabajar” fue lo que comentó Humberto Perez, un vendedor ambulante de la improvisada Terminal de Transportes del municipio. Este hombre se pasa entre 8 y 10 horas del día expuesto a los rayos del sol, para conseguir unos $15.000 diarios. Antes de comenzar a trabajar de vendedor, su color de piel era blanca, ahora parece un negro de raza pura y se ve mas viejo de lo que en realidad es, el sol le ha acelerado la aparición de las arrugas en su rostro.

Según un informe de la Alcaldía Municipal, “el comercio es un factor generador de empleo, pero en el Espinal no ha tenido un desarrollo considerable, ni ha encontrado estímulos en la infraestructura de servicios públicos, ni en la demanda. Según datos del PBOT, el nivel laboral equivale al 15% de forma directa en el comercio formal y un 30% en economía informal determinada por vendedores detallistas.”

No solo la alta tasa de desempleo es un problema que aqueja a los habitantes del Espinal, si no también los constantes hurtos de los que son victimas. Tatiana Vasquez, una joven universitaria sugirió que si alguien pretende caminar por las calles de la carrera quinta o carrera primera, es mejor hacerlo con precaución, ya que según ella varios amigos suyos se han quejado por que en esa vía los ladrones les gusta hacer de las suyas. A pesar de que en este municipio esta la Escuela de Policías Gabriel Gonzáles, la presencia de la fuerza publica es poca en zonas peligrosas como la señalada por Tatiana.

Educación y Juventud Sin Futuro.

En esta población Tolimense hay doce instituciones de educación primaria y diez de educación secundaria públicas y privadas, a pesar de ello el nivel de educación es bajo según los resultados obtenidos en los exámenes ICFES. Hay instituciones de educación superior como el SENA, la Universidad del Tolima a distancia, Universidad Cooperativa de Colombia y el ITFIP; pero solo un bajo porcentaje de jóvenes ingresan a formarse profesionalmente; una de las mayores razones es la falta de recursos para pagar la educación. Los jóvenes como segunda opción, ingresan a formarse en la Policía, o simplemente resultan no haciendo nada. Los que logran graduarse muchas veces no encuentran empleo.

AndrésGonzales se graduó del colegio en el año 2004, se presentó a la escuela de Policía que hay en el municipio y no fue aceptado. Hoy en día le ayuda a su tío en el taller mecánico de motos que tiene en el garaje de su casa y en su rato libre lo que mas le gusta hacer es encontrarse con sus amigos en “pola y carambola” el billar mas popular del pueblo o si el plan es aburrido, entonces sale a dar vueltas en moto por el pueblo.

Si uno camina por las calles del Espinal, puede ver que mas o menos cada cuatro cuadras hay un grupo pequeño de jóvenes tomando cerveza en una tienda, jugando naipes o billar; vestidos de pantalonetas, sandalias de plástico y a veces sin camisa, si andarán en la playa sin temer la pena que le provocaría al visitante la desfachatez de su vestuario.

La irresponsabilidad de los jóvenes, quienes acostumbran a conducir sin casco de seguridad y sin licencia de conducción, es una de las causas de los altos índices de accidentalidad. Entre el 2005 – 2006, se reportaron 31 casos de victimas donde varios menores de edad y adolescentes se vieron involucrados. Los trabajadores de las gasolineras, aseguran que tener un proveedor de combustible en la ciudad resulta rentable, ya que al día se “tanquean” mas de cien motocicletas por que una de las actividades que mas realizan los jóvenes es andar de arriba – abajo las calles del pueblo en sus vehículos de dos llantas.

Hay varios ciudadanos que como AndreaGomez de 18 años madre soltera, aseguran que en el municipio no hay actividades para los jóvenes: “las únicas actividades lúdicas que se pueden realizar aquí es salir a una discoteca, lo cual no resulta productivo, no hay muchos centros deportivos, no hay bibliotecas o algún centro de esparcimiento para nosotros”

En el barrio Balcanes hay un coliseo de fútbol que se esta construyendo desde 1990, otras administraciones municipales han destinado recursos para terminar esta obra pero a la fecha de hoy la edificación continua igual, no se ha levantado ni un solo ladrillo. Algunos habitantes de este barrio aseguran que esto les ha generado problemas de inseguridad ya que la construcción sirve de guarida para delincuentes, indigentes y drogadictos.

¡Que Calor y Sin Agua!

Otra constante queja de los espinalunos es que tienen que enfrentarse al problema de la falta de agua por los cortes del servicio que se realizan constantemente, hay barrios en los que solo hay servicio de agua 8 horas al día, y en épocas del año hay cortes hasta de cuatro días. El veedor de servicios públicos asegura que este problema se debe al crecimiento de la población y a la falta de inversión en el mejoramiento del sistema de acueducto.

La secretaria del Cuerpo de Bomberos Municipal asegura que solo la Alcaldía ordena llevar los carros tanques a proveer de agua colegios, casas y establecimientos comerciales cuando hay una emergencia sanitaria.

Aunque el que vive en el Espinal asegura que es feliz en esta población, con certeza el que conoce la realidad y no se hace el indiferente desearía que en las próximas elecciones sirvan para que el gobernante elegido, mejore las condiciones sociales y las necesidades básicas de los que habitan este lugar.