En el uso público y privado de la razón se da evidentemente la libertad de pensamiento, mientras que la libertad de expresión suele verse afectada por el uso privado de la razón.

La libertad de pensamiento es más constante en la vida de cada individuo que la libertad de decir lo que piensa en distintas circunstancias. A continuación explicare, como se da el uso público y privado de la razón en casos concretos donde queda en evidencia que, todo individuo ilustrado o en pleno proceso hacia la ilustración tiene la libertad de pensamiento más no la total libertad de expresión. A través de este texto pretendo dejar en claro que existe una gran diferencia entre la libertad de pensamiento y la libertad de expresión.

LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO:

Con frecuencia es fácil observar que por nuestra mente se cruzan cientos de pensamientos, inconformismos y toda clase de ideas, algunas de estas, hacen referencia a una orden que nos impartieron con la cual no estamos de acuerdo y no tuvimos la oportunidad de expresar nuestro inconformismo.

Por ejemplo, en nuestro trabajo el jefe nos dice como debemos realizar una tarea y nos instruye para ello, a pesar de esto, uno puede pensar en utilizar algún otro método que seguro, le hará mas fácil el desarrollo de su actividad, pero esto muchas veces solo se puede quedar en un pensamiento sin ser expresado, por que a nuestro jefe puede disgustarle nuestra idea.

A pesar de que la libertad de expresión está estipulada como un derecho fundamental de cada ser humano, hay instituciones según Kant que hacen que esta se vea restringida. La institución pública y la institución privada.

EL USO DE LA RAZON EN LA INSTITUCION PÚBLICA:

Según Emmanuel Kant, el uso público de la razón promueve la autonomía y no esta limitada por instituciones, permite usar el entendimiento sin temer, permite la autonomía individual; todo por que solo hay un interés individual. Esto se hace evidente cotidianamente en nuestra vida, por ejemplo, en la libertad que tiene un arquitecto para decidir que estructura no se construye en un nuevo edificio por considerarla insegura, para decirle a sus obreros como trabajar, esto teniendo en cuenta la capacidad de los conocimientos de arquitecto.

EL USO DE LA RAZON EN LA INSTITUCION PRIVADA:

El uso privado de la razón, muy contrario al uso público de esta, no permite al individuo expresarse libremente, a pesar de ello, no obstaculiza su ilustración.

Kant dice: “El uso privado, ha de ser con frecuencia severamente limitado, sin que se obstaculice de un modo particular el progreso de la ilustración.”

En cuanto al ejemplo anterior del arquitecto y sus obreros; el arquitecto hace uso público de su razón impartiendo órdenes, el obrero debe regirse a lo estipulado por su superior sin criticar. A pesar de esta imposición, el obrero es libre de pensar lo que percibe sobre la nueva orden, así no tenga oportunidad de expresarlo en el instante, es decir, la ilustración del obrero no se ve obstaculizada por las órdenes que acabo de recibir y a demás, tampoco se ve privado de usar su razón pública. Aunque no puede objetar la orden recibida, si puede hacer publico su pensamiento ante sus compañeros de obra, por ejemplo.

HIPOTESIS DE HAMMAN:
Hamman fue un crítico de las hipótesis de Kant sobre la distinción que se debe tener en cuenta sobre el uso público y privado de la razón ya que aseguro que:

*Ninguna persona tiene negación alguna de pertenecer a una institución.
*En la institución solo se da el uso privado de la razón.
*Hay que usar el entendimiento en función de las instituciones a la que uno ingresa.
*Nadie puede pensar si no pertenece a una institución.

CONCLUCION:
Rigiéndome por lo explicado por Kant, si bien cuando uno firma un pacto laboral en una institución pública lo hace bajo ciertos reglamentos, se debe tener en cuenta que las limitaciones no deben ser justificación para detener nuestros conocimientos. Para Kant, la ilustración es “la liberación del hombre de su culpable Incapacidad”

Es importante que cada persona alimente su ilustración con la emisión de juicios sobre lo que le imparten, así tenga la obligación de cumplir la orden con la que no esta de acuerdo. Día a día cada individuo debe ser más docto, esto puede lograrlo a través de lo que puede aprender en las actividades realizadas por su tutor o jefe de trabajo. Aunque hay circunstancias que obligan al estudio juicioso de una ciencia como la medicina, lo que crea dificultad de aprender dicha ciencia con solo observarla, los individuos deben ser autónomos y capaces de instruirse para emitir juicios razonables.

Volviendo al ejemplo del arquitecto y sus obreros, se podría decir que el obrero, podría emitir un juicio a una orden de su jefe si ha demostrado con anterioridad que conoce sobre el tema, quizá por la experiencia que tiene en el campo de trabajo y ha sido autónomo en el aprendizaje de lo que observa, es decir, que continua avanzando en su ilustración. Si su opinión si es permitida, se tendría en cuenta si esta a la altura de los conocimientos validos del arquitecto quien es el profesional en el tema.

Queda claro que un hombre tiene la obligación de cumplir y obedecer cuando ha ingresado a una institución privada pero, también tiene la libertad de expresar lo que piensa ante un público. Aunque no pueda ser al instante, las puede emitir por medio de libros o cuando alguien le pida una opinión.